jueves, diciembre 25, 2008

EN LUGAR DE MORIR / Rosabetty Muñoz

Reseña de Clemente Riedemann
__________________________________________ Este temprano libro de Rosabetty Muñoz contiene un poderoso llamado al amor, no sólo como esperanza de redención, sino como certidumbre vital, transfiguración ascendente que le espera en el camino. Del mismo modo, contiene la intuición de su destino como poeta, el que acaso vincula con el amor expectante.
_______________________________ Y qué otro vínculo más poderoso podría sostener la palabra poética como un asunto superior de la existencia. El amor por la humanidad, aún a través de una sola persona; el amor por la palabra, aún con el logro de un solo gran poema. La primera parte del volumen, llamado La Anunciación (Esperando a Ganímedes), es una invocación comunicada en la tonalidad bíblica del Cantar de los Cantares “que la gracia caiga sobre nosotros / derramada como una copa de vino” (pg.5) o “Soy el águila a quien embriagarás / por los siglos de los siglos” (pg.8); Se trata de un llamado hecho desde la soledad o la desolación existencial dirigida al sujeto mítico (Ganímedes) que encarna la redención o la transfiguración a través del sentimiento amoroso; En la segunda parte (Éramos los Elegidos), el tono bíblico de la invocación continúa, pero ahora inscrito en un contexto terrenal más complejo, donde el discurso incorpora aspectos no explícitos de la contingencia personal y sociopolítica. Es la primera mitad de los 80´s y la autora realiza estudios universitarios en Valdivia, a donde viaja desde su ciudad natal, Ancud, las únicas ciudades mencionadas en el texto; En otro sentido, es la fase final de la dictadura militar y las alusiones a un tiempo de odio se hacen frecuentes “el dolor es el único lenguaje / que traspasará la historia” (pg.24); “con el alma descosida / mientras explotan las desgracias a nuestro lado” (pg.25); “Ellos comen frutillas y cantan nuevas / canciones de odio”(pg.31); “Te estaría buscando en la lista de detenidos / Estaría llamándote, llamándote, llamándote…” (pg.37); o el conmovedor verso “Para estar aquí hace falta estar vencido” (pg.43); La invocación amorosa pierde su aura mítica y asume una tonalidad más escéptica: “Dijo: Nunca cambiaría la casa de mi padre por ti. / Y yo soñaba que era el más grande / porque no lo vencía una muchacha” (pg.28); “Ayer no sabíamos nada de ti / y hoy pretendes dormir en mi cama “ (pg.30); “He esperado tanto a alguno / que ahuyente los lobos y vea en mi la mujer” (pg. 38); Pero la poeta se sobrepone y levanta orgullosas arengas en favor de su destino como poeta: “Pero no, hermoso volador, / no veré pasar la vida sin coronas” (pg. 8); Y, aunque “Cada uno dice adiós o buenas noches a su manera” (pg31); o “El río de la noche no me reconoce / entre todas las muchachas / que cruzan el puente” (pg. 32), la autora sabe que “ Fui escogida para resplandecer…Debo mantener la luz / en los humildes callejones de los que odian”(pg. 40); Visto con la distancia de dos décadas desde su publicación, En lugar de morir (1986), de Rosabetty Muñoz, con su sencillez formal y estructural, contiene destrezas de estilo y honduras de significación que anuncian la potente personalidad poética que alcanzaría en los años posteriores y constituye un documento necesario para la mejor valoración del derrotero de la destacada poeta chilena.
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Muñoz, Rosabetty. (1986) En lugar de morir. Editorial Cambio. Colección Encuentro. Santiago;
Proyecto de investigación Antropología Poética del Sur de Chile, Fondart Regional 2008; (c) SURALIDAD EDICIONES, 2008: suralidad@gmail.com